Por qué debes mimar el esmalte de tus dientes

Es un muro contra los posibles daños que puedan sufrir los dientes. Por eso hay que cuidar al máximo el esmalte dental, además de por estos otros motivos:

  • El esmalte es la capa más externa del diente. Situada encima de la dentina, es un efectivo escudo protector gracias a su espesor, que puede llegar a los 3 milímetros.
  • A pesar de su gran dureza (comparable a la del diamante), es un tejido muy frágil que es imposible de regenerar al no estar formado por células vivas.
  • Evitar que se acelere la desmineralización, que es el proceso de desgaste progresivo que hace que el esmalte pierda sus propiedades protectoras de los dientes.

Causas de la desmineralización del esmalte

El desgaste se produce principalmente por la acumulación de placa bacteriana que se genera al ingerir alimentos, especialmente los que tienen una elevada acidez.

Fundamentalmente hay dos tipos de erosión del esmalte:

  • Intrínseca, producida por reflujos gástricos o vómitos que pueden ser provocados por diferentes enfermedades.
  • Extrínseca, causadas por los ácidos de los que hemos hablado anteriormente.

Entre los síntomas de la desmineralización están la sensibilidad dental y la presencia de caries.

¿De qué color es el esmalte dental?

Un dato curioso sobre este tejido es que es no tiene color, es translúcido. Parece blanco porque lo que realmente se ve es el color de la dentina, que se transparenta.

Recomendaciones

Los cuidados para frenar o ralentizar la desmineralización del esmalte dental son fáciles de seguir. Solo hay que tener en cuenta algunos de estos consejos:

  • Reducir el consumo de alimentos con un elevado nivel de acidez. Evidentemente, no se debe dejar de comer fruta, pero sí hacerlo con moderación, igual que otros como el vino, el marisco, el kétchup, los embutidos, las bebidas energéticas… El truco es no abusar.
  • Tomar leche y productos lácteos por su alto contenido en calcio.
  • Evitar hábitos nocivos como el tabaco y el alcohol.
  • Cepillarse los dientes tres veces al día.
  • Usar una pasta dentífrica o colutorio reforzados con flúor, un componente con una gran propiedad reminelarizante.
  • Al menos una limpieza bucal al año para eliminar bacterias y sarro.
  • Si se practica algún tipo de deporte, especialmente los que implican contacto físico como fútbol, baloncesto o boxeo, llevar siempre un protector dental por los posibles golpes.

Hábitos y enfermedades que afectan al esmalte

El bruxismo - acto involuntario de rechinar o apretar los dientes – es muy común en la actualidad. Es un fenómeno que influye muy negativamente en el esmalte, acelerando su desgaste.

Otra enfermedad, aunque menos conocida, es la hipoplasia, que implica que los dientes tienen menos esmalte de lo normal. Esto es así porque durante la formación de los dientes estos no se mineralizan correctamente. El síntoma más evidente de la hipoplasia es la aparición de manchas blancas y pequeños huecos en los dientes, que es donde se debería localizar el esmalte que falta.

Para finalizar, los problemas del esmalte dental no se puede detectar fácilmente. Solo los profesionales pueden asegurarlo, por lo que debes pedir cita y acudir a nuestra consulta. Te esperamos en IGB Dental.